Rotura del ligamento cruzado anterior, una de las lesiones más graves

  • Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra realizan por primera vez la reparación del ligamento cruzado anterior utilizando para ello el propio ligamento lesionado

Diagnóstico: rotura del ligamento cruzado anterior. Una frase para echarse a temblar. Es, sin duda, una de las lesiones más graves que puede sufrir la rodilla de un futbolista y de cualquier deportista en general. El periodo de recuperación es largo, medio año, incluso algo más, dependiendo de la evolución de cada paciente. Ejemplos recientes son Javi Martínez, que lleva ocho meses, y Ricky Rubio, nueve.

Pero la ciencia avanza. Ahora están empezando a aplicar en España -operan desde hace varios meses- nuevas técnicas en este tipo de cirugías. Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra realizan por primera vez la reparación del ligamento cruzado anterior utilizando para ello el propio ligamento lesionado. Hasta ahora, el tratamiento convencional sustituía el ligamento desgarrado por un injerto de tejido del propio paciente (el tendón rotuliano o los tendones de la pata de ganso) u otros obtenidos de donantes.

Andrés Valentí: «El tratamiento se basa en el potencial de curación del propio ligamento»

“Hasta el momento no se había conseguido coser el ligamento de forma sistemática. Pero ahora sí. Si conservas el tuyo, mantienes tu percepción de la rodilla y el ligamento, al ser propio, en principio, madura más rápido y, teóricamente, con una buena recuperación, puedes reincorporar algo antes al deportista a su actividad. Esa es la idea. El tratamiento se basa en el potencial de curación del propio ligamento”, explica el doctor Andrés Valentí, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica Universidad de Navarra.

La nueva técnica, desarrollada por un equipo de cirujanos suizos -el padre es el doctor Stefan Eggli-, es particularmente adecuada para el tratamiento de pacientes atléticos. “Hay casos que los suizos han reincorporado a los cinco meses, pero son prudentes. Para acortar los tiempos, necesitas que el ligamento se una bien y que haya una buena recuperación funcional y muscular. Con esta nueva técnica se abre la puerta a poder reducir los plazos, pero hay que desarrollarlo con el tiempo”, asegura el doctor Valentí.

Menos problemas
Daniel Aróstegui se ha roto los dos ligamentos cruzado anterior. Uno, intervenido con la cirugía convencional; y otro, con la nueva técnica. “La diferencia que he notado ha sido en la recuperación. Tras la primera cirugía tuve problemas: infección, rechazo y estuve año y medio sin poder jugar al fútbol. Ahora, con el nuevo procedimiento, en cuatro meses estaba en el gimnasio, en la bicicleta y corriendo. Además, al ser la recuperación tan rápida, los músculos no se atrofian”, dice.