Ya que esta es una de las afecciones más comunes en la actualidad, en este artículo te contamos sobre el tratamiento de la lumbagia . Esta patología se caracteriza por un dolor fuerte y localizado en la zona baja de la espalda, provocando gran incomodidad y privando al paciente de realizar sus actividades de forma normal.

Los orígenes de estas molestias pueden ser variados. En la mayoría de los casos se produce por una alteración en la estructura vertebral, la cual puede estar ocasionada por el desgaste de las articulaciones intervertebrales o por la aparición de una hernia discal.

En cualquier caso los dolores serán sumamente incómodos para el paciente, por lo que se recomienda visitar a un especialista a la brevedad.

Al momento de buscar solución a esta patología existen diferentes caminos médicos por los cuales se pueden lograr mejorías. A continuación te explicamos algunos de los principales tratamientos y los beneficios que cada uno aporta al combatir lumbalgias.

Farmacología

Como bien podrás imaginarte el principal problema de las lumbalgias es el dolor que ocasiona en la zona baja de la espalda. Es por esto que en primera instancia el tratamiento apuntará a disminuir los síntomas e intentar que el paciente recupere algo de normalidad en su vida.

Es por esto que los especialistas suelen comenzar recetando analgésicos, los cuales tienen muy buenos resultados en aquellos casos donde el dolor no ha irradiado hacia otras zonas.

Si los dolores son persistentes se pasará a recetar también antinflamatorios y relajantes musculares, siendo estos últimos un recurso extremo y de breve duración.

Ejercicios

Aunque no lo creas, lo que más se recomienda a los pacientes que sufren de lumbalgias es no mantenerse en un estado de reposo. De hecho los especialistas coinciden en que el descanso y la inactividad dificultan la recuperación.

Lo más importante durante estos momentos es intentar trabajar en la higiene postural y fortalecer los músculos que puedan apoyar a la zona afectada. La idea es reducir la carga de la espalda y aprender a moverse de tal manera que el dolor se reduzca.

Por supuesto este proceso de recuperación puede pasar a manos de un fisioterapeuta. Gracias a su supervisión el paciente podrá realizar ejercicios específicos para su progreso, priorizando la actividad suave y genérica de la zona.

Algunas de las alternativas más utilizadas en este ámbito son nadar y andar, procesos que permiten mantener la fortaleza de la espalda y evitar la reaparición del dolor en el futuro.

Cirugía

Una de las opciones que se toman en consideración frente a los casos de lumbalgia es una pequeña intervención quirúrgica. Esta cirugía apuntará a tratar los factores que puedan estar ocasionando el dolor de espalda, tales como las hernias discales o estenosis espinal.

Es importante señalar que cada caso tiene sus propias variables, por lo que serán los especialistas quienes determinen si es viable realizar este tipo de intervención. La escoliosis progresiva también puede ser un factor detonante de esta cirugía.

Neurorreflejoterapia

Este tipo de terapia se encuentra considerada para aquellos casos en que el dolor no haya disminuido tras 14 días de tratamiento con fármacos. Esta intervención es sumamente efectiva y suele lograr la desaparición de gran parte de los síntomas del paciente.

Una de las ventajas que posee este tratamiento es que de haber resultados positivos y lograr una desaparición total de los síntomas, no será necesario repetir el procedimiento. Por supuesto, en caso de que los dolores reaparezcan en el futuro se puede llevar a cabo nuevamente.

Como puedes ver son varios los tratamientos destinados al alivio de los síntomas que presentan las lumbalgias y su aplicación dependerá de las molestias que cada persona sienta. Si has notado dolores en la zona baja de tu espalda, no dudes en visitar un especialista y tomar cartas en el asunto cuanto antes.